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LIMPIEZA PIELES +40 | Por qué "menos es más" en pieles maduras

LIMPIEZA PIELES +40 | Por qué "menos es más" en pieles maduras

Si tienes la piel madura (+35), habrás notado que con el tiempo se vuelve más seca y sensible. A partir de los 40, la disminución de estrógenos aumenta la sequedad natural. Si después de lavarte la cara sientes esa tirantez o "piel chirriante", no es señal de eficacia, es una señal de auxilio de tu barrera cutánea. Limpiar es esencial para retirar polución, sebo y maquillaje, pero si después sientes sequedad o incomodidad, probablemente también estés eliminando los aceites que protegen tu piel.   A partir de los 40, la disminución de estrógenos aumenta la sequedad natural, y una limpieza excesiva puede intensificarla. En la piel madura, limpiar no es arrasar, es mantener el equilibrio. LAS 4 CLAVES PARA UNA LIMPIEZA RESPETUOSA Más limpieza no significa mejor piel. Lavar el rostro en exceso o repetir la limpieza varias veces al día puede debilitar la barrera cutánea y aumentar la sequedad. Dos veces al día es suficiente en la mayoría de los casos. Si tu piel es madura o tiende a seca, prioriza fórmulas suaves y evita la sensación de tirantez como indicador de “eficacia”. Olvida el agua muy caliente. El calor extremo dilata capilares y deshidrata. Usa siempre agua tibia. La doble limpieza tiene su truco. Si usas protector solar o maquillaje, un solo paso no es suficiente. Primero retira lo graso (maquillaje, filtros solares, exceso de sebo) y después limpia el poro con un producto adecuado. Sin embargo, en tu rutina de mañana no es necesario utilizar 2 productos. El ph importa. Tu piel es ligeramente ácida. Utilizar productos con un pH adecuado ayuda a mantener intacta la barrera cutánea, controlar las bacterias y prevenir la sensibilidad. Una piel bien limpia es el lienzo perfecto; si este paso falla, tu sérum o crema posterior perderán eficacia. Tu rutina no es cantidad, es intención y estrategia.   LOS TOP PICKSDE ANA SANTAMARINALa doble limpieza marca un antes y un después en cualquier rutina de cuidado facial. No es limpiar dos veces por capricho, es hacerlo con inteligencia. Acumulamos dos tipos de suciedad: la grasa (como el exceso de sebo, el maquillaje o el protector solar) y la suciedad acuosa (como son la polución o el sudor). PASO 1 DREAM OIL Nuestra joya oil-to-milk. Es una fórmula de lujo con aceites de girasol, caléndula y manzanilla que imanta la suciedad sin frotar. Al contacto con el agua, se convierte en una leche suave que se aclara de maravilla. PASO 2 CREAM MOUSSE Una vez retirada la suciedad pesada, esta mousse nutritiva con extracto de avena y aceite de almendras limpia el poro en profundidad. Respeta tu barrera cutánea y deja la piel elástica y calmada, lista para tu tratamiento antiaging avanzada. Tener tu mejor piel depende de tus decisiones. Consigue tu rutina inteligente.