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EL MITO SOLAR MÁS EXTENDIDO | "Los filtros físicos reflejan la radiación"

EL MITO SOLAR MÁS EXTENDIDO | "Los filtros físicos reflejan la radiación"

La protección solar sigue rodeada de ideas simplificadas que no reflejan con precisión la evidencia científica actual. Una de las más extendidas es la afirmación de que los filtros minerales actúan como un espejo que refleja la radiación ultravioleta. Ojo, que esto lo dicen muchos profesionales sanitarios desactualizados. Esta idea aparece con frecuencia en reseñas y recomendaciones: se habla de protectores “físicos” que “rebotan” la radiación frente a otros que la “absorben”. Sin embargo, esta forma de explicarlo no es correcta. Cómo funcionan realmente los filtros solares La función de cualquier protector solar es reducir la cantidad de radiación ultravioleta que alcanza la piel. Para ello se utilizan dos grandes tipos de filtros UV:  Filtros orgánicos (habitualmente llamados “químicos”) Filtros inorgánicos, como el óxido de zinc y el dióxido de titanio   La distinción clásica entre “químicos” y “físicos” resulta, en la práctica, poco útil e incluso engañosa. Ambos tipos de filtros comparten mecanismos de acción mucho más similares de lo que se suele comunicar. La absorción es el mecanismo clave Existe la creencia de que los filtros minerales protegen principalmente reflejando la radiación. Sin embargo, los datos muestran que este efecto es minoritario. Aproximadamente el 90% de la protección frente a la radiación UV, tanto en filtros orgánicos como en los inorgánicos en forma de partícula, se debe a la absorción. La reflexión y la dispersión representan una fracción mucho menor del efecto total. Esto implica que, en términos funcionales, ambos tipos de filtros actúan de manera comparable en lo esencial. Qué significa absorber la radiación UV Cuando un filtro solar absorbe radiación ultravioleta, lo que hace es captar esa energía y transformarla en una forma no dañina, generalmente calor. En los filtros orgánicos este proceso ocurre a nivel molecular. En los filtros minerales, en cambio, intervienen estructuras cristalinas que permiten la absorción de energía de manera similar a ciertos materiales semiconductores. Aunque los mecanismos físicos subyacentes difieren, el resultado es el mismo: la radiación no llega a interactuar con las estructuras cutáneas responsables del daño solar. El papel real de la reflexión y la dispersión La reflexión y la dispersión de la luz sí existen, pero su contribución es limitada. Se estima que representan alrededor de un 10% del efecto protector. Estos fenómenos también explican algunos efectos visibles, como el residuo blanquecino característico de ciertos filtros minerales, pero no son el principal mecanismo de protección. No todo lo que dispersa la luz protege frente a UV En algunos productos aparecen ingredientes como sulfato de bario o talco. Estas sustancias dispersan la luz, pero no absorben radiación ultravioleta de forma significativa. Por tanto, no contribuyen de manera relevante a la protección solar. La eficacia de un fotoprotector depende fundamentalmente de la presencia de filtros con capacidad real de absorción en el rango UV. Una forma más precisa de entender la fotoprotección La protección frente a la radiación ultravioleta se basa en tres mecanismos: absorción, dispersión y reflexión. Sin embargo, la absorción es claramente el factor predominante. Entender esto permite superar la idea simplista de que existen filtros que “reflejan” frente a otros que “absorben”. En la práctica, ambos tipos de filtros contribuyen principalmente mediante el mismo mecanismo. Este matiz es importante no solo a nivel científico, sino también para tomar decisiones informadas, alejadas de mensajes de marketing que no siempre reflejan la realidad de cómo funcionan los protectores solares.
LABIALES con SPF | POR QUÉ ES MÁS IMPORTANTE DE LO QUE CREEMOS

LABIALES con SPF | POR QUÉ ES MÁS IMPORTANTE DE LO QUE CREEMOS

Y POR QUÉ NO SIRVE CUALQUIERA Cuando pensamos en protegernos del sol, solemos aplicar el protector solar en rostro,cuello y cuerpo... pero ¿y los labios? Esta pequeña zona suele quedar olvidada, a pesarde que su vulnerabilidad es mucho mayor. De hecho, proteger los labios con un SPFadecuado no es un gesto opcional: es imprescindible si se desea evitar elenvejecimiento prematuro o la sequedad crónica. La razón es simple: los labios son más frágiles que el resto de la piel. Ana Santamarina, experta en dermocosmética y fundadora de SantamarinaCosmetics, lo explica: “La piel de los labios tiene una capa muy fina de estrato córneo,no dispone de glándulas sebáceas ni folículos pilosos, por lo que no cuenta con unapelícula hidrolipídica protectora. Esto los hace incapaces de retener agua yautoabastecerse de grasa”. Además, como están en constante movimiento (hablamos, comemos, reímos,fumamos...) y expuestos de forma continua a factores ambientales como el viento, elfrío o la contaminación, los labios sufren más deshidratación y microlesiones que otrasáreas del rostro. ¿El mayor enemigo? La radiación UV. La falta de protección natural y la exposiciónsolar directa provocan quemaduras con muchísima más facilidad, acelerando laaparición de arrugas verticales (el famoso código de barras), líneas finas y pérdida devolumen. ¿Entonces basta con aplicar tu protector facial en los labios? No. “Los protectores solares diseñados para el rostro no están formulados para la pieltan particular de los labios”, señala la experta. Pueden resultar poco hidratantes,incómodos de llevar y, sobre todo, dejar un sabor desagradable a causa de los filtrossolares. La solución está en usar un producto específico para labios. JUICY 50 es una fórmulaque no solo protege eficazmente gracias a su SPF 50 y a sus filtros químicos de últimageneración (como Tinosorb M), sino que también hidrata intensamente, repara ymejora el aspecto del área peribucal gracias a: Manteca de cupuaçu: alternativa vegana a la lanolina, altamente nutritiva yexcelente retenedora de agua. Aceite de ricino: aporta jugosidad, brillo natural y vehiculiza otros activos. Ácido hialurónico de bajo peso molecular dispersado en aceite: hidrata enprofundidad y repulpa. Sabor irresistible a chuche de melón que invita a reaplicar a lo largo del día. El consejo de experta: Reaplica tu labial con SPF varias veces al día, especialmente después de comer obeber, y no lo sustituyas por un protector facial convencional: protege, hidrata y tratatus labios como lo que son, una prioridad.