Y POR QUÉ NO SIRVE CUALQUIERA
Cuando pensamos en protegernos del sol, solemos aplicar el protector solar en rostro,
cuello y cuerpo... pero ¿y los labios? Esta pequeña zona suele quedar olvidada, a pesar
de que su vulnerabilidad es mucho mayor. De hecho, proteger los labios con un SPF
adecuado no es un gesto opcional: es imprescindible si se desea evitar el
envejecimiento prematuro o la sequedad crónica.
La razón es simple: los labios son más frágiles que el resto de la piel.
Ana Santamarina, experta en dermocosmética y fundadora de Santamarina
Cosmetics, lo explica: “La piel de los labios tiene una capa muy fina de estrato córneo,
no dispone de glándulas sebáceas ni folículos pilosos, por lo que no cuenta con una
película hidrolipídica protectora. Esto los hace incapaces de retener agua y
autoabastecerse de grasa”.
Además, como están en constante movimiento (hablamos, comemos, reímos,
fumamos...) y expuestos de forma continua a factores ambientales como el viento, el
frío o la contaminación, los labios sufren más deshidratación y microlesiones que otras
áreas del rostro.
¿El mayor enemigo? La radiación UV. La falta de protección natural y la exposición
solar directa provocan quemaduras con muchísima más facilidad, acelerando la
aparición de arrugas verticales (el famoso código de barras), líneas finas y pérdida de
volumen.
¿Entonces basta con aplicar tu protector facial en los labios?
No. “Los protectores solares diseñados para el rostro no están formulados para la piel
tan particular de los labios”, señala la experta. Pueden resultar poco hidratantes,
incómodos de llevar y, sobre todo, dejar un sabor desagradable a causa de los filtros
solares.
La solución está en usar un producto específico para labios. JUICY 50 es una fórmula
que no solo protege eficazmente gracias a su SPF 50 y a sus filtros químicos de última
generación (como Tinosorb M), sino que también hidrata intensamente, repara y
mejora el aspecto del área peribucal gracias a:
-
Manteca de cupuaçu: alternativa vegana a la lanolina, altamente nutritiva y
excelente retenedora de agua. - Aceite de ricino: aporta jugosidad, brillo natural y vehiculiza otros activos.
-
Ácido hialurónico de bajo peso molecular dispersado en aceite: hidrata en
profundidad y repulpa. - Sabor irresistible a chuche de melón que invita a reaplicar a lo largo del día.
El consejo de experta:
Reaplica tu labial con SPF varias veces al día, especialmente después de comer o
beber, y no lo sustituyas por un protector facial convencional: protege, hidrata y trata
tus labios como lo que son, una prioridad.

